martes, 13 de diciembre de 2005

jueves, 8 de diciembre de 2005

Me Dejaré llevar *

Un salto nada más
Convencerse de la situación
Un salto, solamente, un batir de alas y pronto dominarás el cielo
Sin miedo, muchos lo hacen...
Es natural.

Nada más se necesita, nada más... aire y espacio
Fuerza, determinación.
Basta con tu sólo ser, animarse es la cuestión.

Dale, con ganas, somos dueños de estos actos...

Sin importarme nada, alguna vez saltaré...
volaré
lejos, y volveré...
Una vez más, reiré.

jueves, 1 de diciembre de 2005

Se le pasó la vida...

Ella mira por la ventana, nuevos rayos de sol que bañan la vereda.
La debilidad de su cuerpo no le permite salir a disfrutar el verano, es prisionera de su cansancio y víctima de los años.
Dependiendo de las personas para casi todo, espera algún día poder descansar, y dejar descansar. Ya pasó por todo, ya se le pasó todo.
Todavía tiene, frescas en la memoria, las imágenes de su juventud: los juegos con sus hermanos, los paseos por la ciudad, la escenas cotidianas de años anteriores.
Y piensa, recuerda, todas las cosas que hizo por el mundo. Traer al mundo a sus hijos, ver crecer a sus nietos y... más que alguno que otro trabajo, ¿qué más?

La vida se le pasó, en un instante en que se olvidó de aprovecharla. Ya es tarde, piensa, ya está todo cerca de su fin. Poco a poco se va consumiendo más y más, sometiendo a más personas y por más tiempo a ayudarla, a tratar de que ella se sienta un poco mejor.
Los años dejan en su rostro profundas arrugas, y dentro de su mente miles de momentos únicos, cada uno con su propia esencia particular.
¿Qué esperar a esta altura de la vida? ¿La muerte?
No, nada. Simplemente, dejarse estar. Su legado será su recuerdo, que poco durará, pero no importa.

Con esperanza de no sufrir, cierra las cortinas. El sol para ella ya no brilla igual